Mascaralaroye

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Palabras de un actor. JUSTO SALAS.

Bienvenido a nuestra Escena!

deja tus opiniones y comentarios

Palabras de un actor. JUSTO SALAS.

giraldo Posted by: giraldo Print PDF
Tagged in: Untagged 
Hay un grupo que dice que lo haga reír,

Dicen que mi canción no es así, juvenil,

Que yo no me debiera poner a cantar

Porque siempre estoy triste, muy triste…

La mayoría de los amigos y familiares que me conocieron en Cuba y muchos de los que me han conocido en otras partes del mundo, me recuerdan como a un tipo siempre alegre y sonriente, con la broma a flor de piel y con el chiste a tiempo (o a destiempo, porque cómo dijera mi inolvidable Rogelio Meneses, mi mayor problema era no tener sentido del límite), pero de un modo o de otro y salvo algún que otro contratiempo de esos que te va poniendo la vida por delante, siempre he sentido que la alegría me acompaña y la he amado como ella a mí. Pero sucede que, esta misma vida de los contratiempos, te va mostrando a lo largo de los años miles de variantes en tonos y colores y al final siempre tienes que hacer un balance de lo bueno y de lo malo que te ha ocurrido y que te ocurre.


--------------------------------------------------------------------------------

El próximo 21 de Enero mi madre cumplirá 94 años y yo habré cumplido 14 de estar en este otro lado del mundo. Cuando llegué tenía la ilusión del recién llegado, del que viene pensando que Cuba y “lo cubano”, son lo “máximo” y que en poco tiempo acabaría conquistando Europa. Luego empiezan los tropiezos con una realidad que no conoces, con un sistema que no conoces y con una vida que no esperabas. Llegar a España y reencontrarme con aquellos turrones de Jijona y de Alicante que había conocido en aquellas Noche-buenas memorables de Baltony con toda la familia festejando la vida que nos había tocado, rencontrarme con las avellanas, las nueces, manzanas, peras, membrillo, etc, etc, etc, que había visto casi de manera casual en aquellos fervorosos años 60, me hizo regresar a un pasado que, sin darme cuenta, comenzaba a añorar después de 40 años. Entonces intenté recuperar acá, en la Madre Patria, aquellas fiestas legendarias, el puerco asado del 31 que el viejo criaba en el corral del patio y que mi madre alimentaba con palmiche para que no tuviera mucha manteca, el cogrí de mi madre, la yuca, el ñame, y las lechugas que salían de las manos de mi padre, cultivadas en aquel conuco al que le decíamos “La finca” y donde todos poníamos un poco de trabajo y amor. Intenté regresar a aquella infancia feliz rodeado de herman@s y ti@s y y prim@s y un montón de gente que amanecía durmiendo donde podía, con cuatro y cinco en una misma cama, o con más de una hamaca colgada en cualquier lado de aquella casa que siempre he comparado con la de Úrsula Iguarán y José Arcadio Buendía en Macondo. Solo teníamos una radio y a veces un tocadiscos que llevaba Abelito desde Santiago, pero no necesitábamos más para ser felices. Fue entonces cuando me di cuenta de que a mis despedidas de año acá con la mesa llena, le faltaba lo fundamental de aquellas reuniones de despedidas y de bienvenidas esperanzadoras; me faltaba la familia, me faltaba toda esa masa de gente que llevamos dentro parte de una misma sangre y que estaban del otro lado del océano. Un día, por allá por el 2001, le dije, casi por casualidad a mi amigo José Luis Flamenco: - Yo no soy un emigrante, mi viaje ha sido de “Intercambio Cultural”, yo solo estoy aquí temporalmente.- Pero la realidad era otra, porque al margen de Status migratorios, que son las normas que “alguien” decide poner, creyéndose con todo el derecho de hacerlo, a tus decisiones personales de ir a un lado o a otro, la realidad me demostró que había emigrado, que empezaría a perder de vista la vida de los otros, que se me irían muriendo tíos y tías y amigos sin que pudiera estar allí con ellos en sus despedidas de esta tierra hermosa y de esta vida que nos dieron con tiempo de caducidad. Las nostalgias han dado paso a las tristezas y éstas, al dolor de no vivir viendo crecer a tu hijo, o a tus sobrinos, o de no ver cómo envejece tu madre y cómo le duele tu ausencia, o cómo se fue el tío Arturo, la tía María, Yayín, Güicho, Iglesias, y una larga lista de seres amados que te dieron amor y te llenaron de vivencias que te acompañarán para siempre. Hace ya más de dos años le di mi último abrazo a mi hermana Virginia y no la olvido, y me acompaña los 31 de cada Diciembre y creo verla muchas veces en los ojos de mi hija, pero su inesperada partida sin que pudiera darle ese último adiós me sigue demostrando que soy un emigrante y con ese paso, el de emigrar, se empieza a perder la alegría, porque estar lejos del sitio donde naciste siempre deja una huella dura en tu piel, pero estar lejos de tus seres queridos te desgasta y te va apagando la sonrisa.

 

España es un país hermoso, su gente es solidaria y acogedora. Vivir aquí también me ha demostrado que el mundo no es una isla y que vale la pena rodar de vez en cuando. Creo sinceramente que un día podré volver a Santiago y envejecer sin rencores ni frustraciones por las decisiones tomadas, pero entonces tendré nostalgia de Madrid y sus barrios, de la caña con los amigos, de las tapas en los bares, de este pueblito donde ha nacido mi hija, de los amigos que dejaré de este lado del mundo sin ese abrazo que ahora no puedo dar a los míos en mi tierra. Hay algo, sin embargo que no voy a añorar, y serán estos tiempos en que la avaricia de cuatro poderosos que nos gobiernan nos llevan a un estado en el que casi nos roban la alegría. Intentaré sumar mis momentos felices, lo poco que he podido ayudar a los míos desde la distancia con lo que he sido feliz de este lado del mundo, porque si sumo lo que estoy viendo a diario en éste país con todas mis tristezas y añoranzas, habré perdido no solo la alegría, sino la esperanza.

 

Intentaré tener un fin de año feliz con mi familia, con mi hija y mi hijo y con la suerte tremenda de haber encontrado a una mujer que amo y me ama, que quiero y me quiere, y les prometo a todos ustedes, queridos míos, que aún en estos tiempos difíciles, no voy a perder la alegría.

Los quiero mucho, Justo.

… miren que decir eso, con tanto motivo

Para no reírse, como hay.”

Silvio Rodríguez.

J Salas Alfonso.

Conectate a Nuestro Facebook!

Visite nuestra compañia en Cuba!


Visita nuestra antigua web

Bambalinas

Hawork

Laroye en La Prensa

Antes y después de Shakespeare
Por Frank Padrón

Si Shakespeare es, desde hace años, el más prolífico “guionista de cine” (por la cantidad de adaptaciones que de su obra constantemente realiza la pantalla grande), qué se dirá de él respecto a su medio natural, el teatro: cientos de representaciones se hacen en el mundo entero de sus tragedias y comedias, y esto no es nada raro, teniendo en cuenta que el llamado “cisne de Avon”, desde su lejano siglo XVII, sigue hablándonos cara a cara, tanto en susurro como en voz alta, porque su tratamiento de los conflictos humanos y sociales sigue tan vigente que parece imposible haya vivido en siglos anteriores. Por ello es que el título dado por el dramaturgo polaco Jan Kott a un ensayo sobre el célebre dramaturgo inglés (Shakespeare, nuestro contemporáneo) es una de las verdades más contundentes escritas sobre el también poeta.
Sin ir más lejos, el reciente Festival Internacional de Teatro acercó dos puestas sobre sendas tragedias, de las más célebres del dramaturgo: Hamlet y Macbeth, justo cuando pocos días antes, par de colectivos nuestros habían finalizado temporadas donde exhibían desde sus respectivas poéticas, versiones de las mismas piezas.
Pero intentemos el despiece.

Leer más...

Estreno

El Millonario y la Maleta

Encuestas

¿Sobre que te gustaría que hablara nuestra web?
 

¿Quién está en línea?

Tenemos 24 invitados conectado(s)

Nuevo Producto


Recomendaciones

Máscara Laroye presenta todos los sabados el último texto escrito por la escritora hispano cubana Gertrudis Gomez de Avellaneda, EL MILLONARIO Y LA MALETA, a las 22.00 h en su habitual sede del Teatro Victoria de Madrid, comedia de enredos interpretada por actores sin vergüenza. Continúa en cartelera  por tercer año consecutivo y a teatro lleno, los jueves y viernes, LOS MISERABLES de Victor Hugo. El espectáculo infantil "Cataplin, plin, plin, dos brujitas y un calcetin, los domingos en la mañana. Venta de entradas en atrapalo.com, Entradas.com y el Corte Ingles.